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viernes, 28 de diciembre de 2012

SUPERTORMENTA SOLAR 2013


“Creo que estamos en una nueva era en la que el clima espacial puede llegar a ser tan influyente en nuestra vida cotidiana como el clima terrestre común”, ha afirmado Richard Fisher, jefe de la División Heliofísica de la NASA“.
El Sol está despertando de un profundo sueño y en el próximo año esperamos ver niveles mucho más altos de actividad solar. Al mismo tiempo, nuestra sociedad tecnológica ha desarrollado una sensibilidad sin precedentes a las tormentas solares”.
No se ha observado ninguna tormenta solar durante la era espacial. Sin embargo, en 1859 una gran erupción desencadenó una tormenta solar conocida como tormenta de Carrington, que fue considerablemente fuerte. Muchos científicos creen que es solamente cuestión de tiempo que se produzca otra supertormenta.
 Según una simulación por ordenador, si la atmósfera de la Tierra recibe un golpe de energía solar, se llenaría de electrones con altos niveles de energía con una aceleración cercana a la velocidad de la luz.

Esto dificultaría la acción de los satélites en órbita terrestre baja: no caerían del cielo tras una supertormenta, pero empezarían a fallar con mayor rapidez que lo que sugerían simulaciones anteriores.
«A la conclusión que llegamos con nuestros cálculos es que una tormenta muy fuerte reduciría hasta diez veces la vida de un satélite en órbita terrestre baja», afirmó el director del estudio Yuri Shprits, geofísico de la Universidad de California (Los Ángeles).
A pesar de que se trata de estudios preliminares, Shprits cree que muchos de estos satélites se perderían a los pocos años de un acontecimiento como éste. Es más, según la simulación el efecto podría durar hasta diez años. Ya con anterioridad se habían registrado fallos en los satélites durante tormentas solares, pero el peligro solía desaparecer a los pocos días.
En el caso de una supertormenta sería distinto, porque los electrones y otras partículas expulsadas por el Sol se acelerarían después de penetrar en los cinturones de radiación de Van Allen. Los cinturones de Van Allen son dos anillos (uno está dentro del otro) donde se concentran las partículas cargadas y que rodean nuestro planeta.
Según la simulación, las ondas electromagnéticas acelerarían un gran número de electrones en el cinturón.
El equipo simuló una tormenta solar mayor que las llamadas «tormentas de Halloween» de 2003 para investigar el efecto que el flujo de electrones tendría en los satélites en órbita baja terrestre.
Estas ondas forman una región del espacio situada justo encima de la plasmasfera, una especie de burbuja magnética protectora donde se acumula plasma o gas cargado de electricidad.
Normalmente es muy difícil o imposible que se produzca tal aceleración de los electrones debido a que la alta densidad del plasma evita que las ondas interactúen con las partículas.
Sin embargo, una tormenta de gran tamaño erosionaría la plasmasfera, que se reduciría hasta tal punto que las ondas podrían acelerar los electrones.
Según los cálculos, tras varios años la densidad del cinturón interior recuperaría la normalidad, pero hasta ese momento los satélites que crucen el cinturón podrían ser dañados por electrones con un alto nivel de energía.
«Es muy difícil protegerse de ellos», comenta Shprits. «Atraviesan la barrera y en los semiconductores pueden crear oleadas eléctricas que dañan los satélites». De acuerdo con el director del estudio, las comunicaciones o los satélites militares son los que se ven más afectados porque pasan a través del cinturón interior.

Richard Behnke, científico de la Fundación Nacional para la Ciencia (National Science Foundation), afirma que el nuevo estudio podría ayudar a mejorar las predicciones sobre el clima espacial y a diseñar estrategias relacionadas con los satélites.
«Si se produjera una supertormenta solar no dudo de que tendría un gran impacto en la vida de los satélites», Janet Green, investigadora del Space Weather Prediction Center (Centro de predicción del clima espacial) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, definió la nueva simulación como «un primer paso muy necesario» para prepararse para una supertormenta solar.
La simulación muestra que «es posible que los satélites estén amenazados durante las supertormentas». Advirtió, sin embargo, que se basa en muchas suposiciones y simplificaciones que tendrán que probarse.
Shprits señaló que la misión de la NASA Radiation Belt Storm Probe («sondas espaciales del cinturón de  radiación»), que será lanzada en 2013, ayudará a los científicos a comprender cómo reciben energía y se difunden las partículas del cinturón de radiación en la Tierra.  

"Más vale quedarse aquí y esperar, a lo mejor se calma la tormenta y se despeja el cielo, y entonces podremos encontrar el camino por las estrellas". Aleksandr Pushkin

"End of transmission"

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jueves, 27 de diciembre de 2012

EINSTEIN, DE LA ECUACION A LA INMINENTE DETECCION



Casi un siglo después de la publicación de la teoría de la relatividad, el universo va a decir al fin si Albert Einstein tenía razón. Según explica un grupo de astrónomos estadounidenses, la gran confirmación que necesita la teoría del genio alemán llegará antes de 2016 con un 95% de probabilidades. Si la confirmación no ha llegado para entonces, habrá que buscar nuevas explicaciones para algunos fenómenos fundamentales del cosmos.
No confirmar a Einstein tendría “consecuencias muy profundas, pues cuestionaría la mayoría de cosas que sabemos sobre la evolución de las galaxias”, explica Frans Pretorius, astrónomo de la Universidad de Princeton y coautor del trabajo. 
El estudio se centra en las ondas gravitacionales, un fenómeno predicho por Einstein pero que nunca se ha observado de forma directa. Sólo los mayores cataclismos producirían estas ondas. Una de las fuentes más potentes sería el choque de dos agujeros negros supermasivos, los más grandes del universo. Estos cuerpos son tan densos que su gravedad lo absorbe todo, hasta la luz, y su tamaño es miles de millones de veces más grandes que el sol.


Las estrellas de neutrones, tan densas que un trocito de azúcar pesa igual que todos los seres humanos de la Tierra, también producirían estas emisiones al chocar.
En 1916, Einstein predijo en su teoría de la relatividad general que esos cataclismos producen ondas expansivas que curvarían a su paso el andamiaje del universo, hecho de espacio y tiempo. Pero las colisiones de agujeros negros y estrellas suceden tan lejos que cuando sus ondas llegan a la Tierra ya son imperceptibles, lo que llevó al propio Einstein a pensar que nunca se detectarían o incluso a renegar de su existencia.


Pretorius, junto a Sean Mc Williams , un joven astrónomo de Princeton, corrigen a Einstein para darle la razón. Su estudio dice que esas ondas existen y que su detección es “inminente”. De hecho, sus cálculos indican que las ansiadas ondas podrían haberse detectado ya sin saberlo.
Mc Williams y Pretorius han hecho un cálculo de cuántas fusiones de agujeros negros supermasivos suceden en el cosmos. Para ello han calculado la evolución reciente del universo y  han concluido que en los últimos 6.000 millones de años las galaxias han multiplicado por cinco su tamaño. Otro dato bien conocido es que desde aquella época se han formado pocas estrellas, por lo que su equipo cree que el aumento en tamaño se debe a que las galaxias se están fusionando.
Los datos apuntan a que el cosmos es una orgía de fusiones y agujeros negros que se devoran unos a otros lanzando potentes ondas gravitatorias. En concreto, la fusión de galaxias sería entre 10 y 30 veces más común de lo que se pensaba y las ondas gravitacionales hasta cinco veces más intensas. En otras palabras, la detección de la primera onda gravitatoria es “inminente” y sucederá “antes 2016 con un 95% de confianza”.

"El universo no está hecho de cosas sino de redes de energía vibratoria, emergiendo de algo todavía más profundo y sutil". Werner Karl Heisenberg

"End of transmission".

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miércoles, 26 de diciembre de 2012

EINSTEIN, UN CEREBRO RELATIVISTA



Siempre se dijo que Albert Einstein poseía un talento más allá de nuestros razonamientos, que su mente era superior, pero ¿Era su cerebro normal, tan normal como el de cualquiera, ó poseía algún rasgo distintivo que le hacía más inteligente?
Un nuevo estudio de la Universidad Estatal de Florida realizado a partir de la observación de la corteza cerebral del físico ha descubierto unas características únicas que podrían diferenciarlo de la mayoría de la gente, una diferencia en la que podría encontrarse la clave de sus extraordinarias capacidades cognitivas.
El equipo de la antropóloga evolucionista Dean Falk describe por primera vez en la revista «Brain» la corteza cerebral entera de Einstein a partir del examen de catorce fotografías recientemente descubiertas. Los investigadores compararon el cerebro del genio con otros 85 cerebros «normales» y, a la luz de los actuales estudios de imágenes funcionales, señalaron las características que parecían inusuales.

«Aunque el tamaño y la forma asimétrica del cerebro de Einstein eran normales, el prefrontal, el sistema somatosensorial, el córtex motor primario y las cortezas parietal, temporal y occipital eran extraordinarias», afirma Falk. Estas diferencias «pueden haber proporcionado las bases neurológicas de algunas de sus habilidades viso espaciales -la capacidad de distinguir por medio de la vista la posición relativa de los objetos en el espacio- y matemáticas, por ejemplo».
"En cada lóbulo" (incluyendo los frontales, parietales y occipitales) "hay regiones excepcionalmente complicadas en sus circunvoluciones", dice Falk. En cuanto a las áreas ampliadas vinculadas a la cara y la lengua, Falk cree que se relacionan con la famosa cita de Einstein de que su pensamiento era a menudo "muscular" en lugar de verbal. Aunque este comentario se interpreta generalmente como una metáfora de sus experiencias subjetivas al pensar en el universo", puede ser que Einstein usara la corteza motora de manera extraordinaria", vinculada a la conceptualización abstracta, dice Falk.
Albert Galaburda, un neurocientífico de la Universidad de Harvard, considera que "lo bueno de este trabajo es que da a conocer toda la anatomía del cerebro de Einstein en gran detalle." Sin embargo, añade Galaburda, el estudio plantea "cuestiones muy importantes para las que todavía no tenemos respuesta." Entre ellas, está por ver si Einstein comenzó con un cerebro especial que lo predispuso a ser un gran físico, o si el estudio de la física causó que ciertas partes de su cerebro se expandieran.

El genio de Einstein, especula Galaburda, probablemente se debió a "una combinación de un cerebro especial y el ambiente" y por eso los investigadores ahora tratarán de compararlo con los de otros físicos talentosos para ver si sus características eran únicas o también se observan en otros científicos.
Falk supone que tanto la naturaleza como la educación fueron decisivas, pues los padres de Einstein eran "muy enriquecedores" y lo animaron a ser independiente y creativo, no sólo en la ciencia sino en la música; le pagaron clases de piano y violín (en 2009, Falk publicó que una región del cerebro relacionada con el talento musical estaba muy desarrollada en Einstein).
A la muerte de Einstein en 1955, su cerebro fue recuperado y fotografiado desde múltiples ángulos con el permiso de su familia. Además, se seccionó en 240 bloques de la cuales se prepararon cortes histológicos. Por desgracia, la gran mayoría de las fotografías, los bloques y las diapositivas se perdieron de vista del público durante más de 55 años. Las catorce fotografías utilizadas por los investigadores están ahora en manos del Museo Nacional de Salud y Medicina en EE.UU.

La nueva investigación también publica la «hoja de ruta» para el cerebro de Einstein preparada en 1955 por el doctor Thomas Harvey para ilustrar la ubicación dentro del cerebro de los 240 bloques disecados de tejido, lo que proporciona una clave para localizar los histológicos dentro del cerebro del genio.

"Einstein programó su propio cerebro", Dean Falk (antropóloga evolucionista)

"End of transmission".



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jueves, 20 de diciembre de 2012

EL UNIVERSO MATRIX




La ciencia ficción como siempre, nos trae hipótesis para comprobar, tal es el caso de la película "Matrix", muchos se han preguntado si esa película tiene algo de real. Ahora es un grupo de científicos de la Universidad de Washington los que se han puesto manos a la obra para despejar esta duda.
Para ello han construido una simulación informática del Universo para comprobar si éste existe realmente. Este trabajo, publicado en Arxiv.org, nace tras la hipótesis del investigador Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, que planteó la posibilidad de que el cosmos fuera una recreación informática y el hombre estaba viviendo una realidad artificial.

Las simulaciones son de una magnitud tan grande como el mundo en el que vivimos, y no son posibles hoy en día, mucho menos las de un universo entero. Actualmente, este tipo de programas de realidad virtual tienen muchas limitaciones y emulan ambientes muy simples.
Por ahora, los científicos solamente son capaces de formar con exactitud 100 trillonésimas de metro.
Los investigadores planean descubrir esto con una serie de patrones subyacentes y restricciones impuestas en simulaciones con recursos limitados, los cuales podrían mostrar que en realidad se trata de un ambiente creado.


Aún cuando nuestra tecnología computacional no se compare con la supuesta tecnología que nos rige (en caso de que este mundo se trate de un programa futurista), los científicos esperan descubrir con los años y con la ayuda de los avances en la computación (principalmente la informática cuántica) una serie de "firmas" o "marcas" de las limitaciones impuestas en los procesos físicos que indiquen que todo se trata de una simulación.Estas "marcas" podría revelarse con la limitación de la energía en los rayos cósmicos, por ejemplo.
Otro investigador señaló que si la teoría de que somos una simulación por computadora se comprobara, surgiría entonces la posibilidad de diversas plataformas computacionales y, con ello, la posibilidad de comunicarse a través de ellas.
"La pregunta es, ¿podremos comunicarnos con esos otros universos si corren en la misma plataforma?"

"Tu vida es sólo la suma del resto de una ecuación no balanceada conatural a la programacion de Matrix. Eres el producto eventual de una anomalía, que a pesar de mis denodados esfuerzos, no he sido capaz de suprimir de esta armonía de precisión matemática. Aunque sigue siendo una incomodidad que evito con frecuencia, es previsible y no escapa a unas medidas de control, que te han conducido inexorablemente hasta aquí". Matrix Reloaded



"End of transmission".


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lunes, 17 de diciembre de 2012

EL FIN DEL ARMAGEDON



A pocos días para que, según erróneas interpretaciones del calendario Maya, el mundo llegue a su fin, la NASA se vió obligada a impartir su pedagogía científica para combatir los rumores apocalípticos. En realidad, lleva mucho tiempo intentando aclarar pacientemente que nada sucederá ese día, al menos ningún cataclismo cósmico, como el choque de la Tierra con otro planeta, el impacto de un asteroide gigante o una llamarada solar que acabe con nuestra civilización. Pero por increíble que parezca, todavía hay gente que teme que algo tremendo caiga sobre sus cabezas el 21 de diciembre.
La página web de David Morrison, director del Centro Carl Sagan de la NASA, llamada “Ask an Astrobiologist” (Pregunta a un astrobiólogo) y dedicada a combatir los rumores sobre 2012, recibió más de 5.000 preguntas sobre este asunto, consultas cada vez más numerosas a medida que se aproxima la fecha “fatídica”.
Morrison respondió a 400 de estos correos y hace unos días ofreció junto a otros científicos de la agencia espacial una conferencia de la mano de Google + para tratar de calmar a los más asustados y explicar por qué no hay nada que temer.
Esos miedos se basan en unas malas interpretaciones del calendario maya. El día 21, fecha del solsticio de invierno, termina un ciclo del calendario llamado baktun 13. Aunque los arqueólogos y expertos coinciden en que los antiguos mayas no se referían a ese día como apocalíptico, los rumores se han extendido con facilidad. “Esto es sólo una fantasía fabricada”, asegura Morrison. Pero con consecuencias en la vida real.
El científico recibió un amplio número de correos electrónicos de personas preocupadas por lo que pueda suceder, especialmente jóvenes y niños. Algunos dicen que no pueden comer o dormir por su angustia y, lo que es mucho más grave, incluso hay quien expresó tendencias suicidas. “Para muchas personas esto (el fin del mundo en 2012) resulta una broma, otras lo ven como un misterio, pero hay algunas que están verdaderamente preocupadas”, dice el astrobiólogo.
Los científicos escogieron varias preguntas enviadas a su web para explicar qué es lo que no va a ocurrir.  Por ejemplo,la astrofísica Lika Guhathakurta aclaró por qué ninguna llamarada solar achicharrará la Tierra. 

Aunque es cierto que el Sol se encuentra actualmente en una fase de gran actividad y las grandes llamaradas solares pueden afectar a los sistemas electrónicos y de comunicaciones, los satélites que estudian el Sol nos advertirían con tiempo para que las autoridades pudieran compensar la actividad electromagnética adicional cuando llegara a la atmósfera.
Don Yeomans, científico planetario que rastrea objetos cercanos a la Tierra en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL), asegura que ningún mundo llamado X o Nibiru, cometa o asteroide amenaza con chocar contra nosotros el 21 de diciembre.
Una idea de lo más absurda, ya que un planeta que chocara contra el nuestro en tres semanas sería ahora mismo uno de los objetos más brillantes del cielo después del Sol. Además, el único asteroide cercano que se espera, pasará el 13 de febrero de 2013 y se acercará a 6.378 kilómetros de nosotros. No va a golpearnos.

Otros rumores como que el campo magnético de la Tierra se revertirá o que el planeta va a viajar a casi 30.000 años-luz y caer en el agujero negro del centro de la Vía Láctea, también han sido desmentidos, como así también el absurdo de los tres días de oscuridad en la Tierra?????.
La última pregunta que la web de Morrison ha recibido sobre este asunto incidía en cómo la gente podía saber que los gobiernos y la NASA no están ocultando información sobre el fin del mundo. La respuesta del científico es que ningún gobierno ni organización podría controlar a los millones de científicos independientes en todo el mundo ni a la gente que mira el cielo. Si algo fuera a chocar contra nosotros, cualquiera podría verlo.
Los científicos de la NASA advierten de que, lejos de supersticiones absurdas sobre catástrofes cósmicas, la preocupación por el destino de la Tierra debería estar centrada en otros problemas, como el cambio climático. “La mayor amenaza para la Tierra en 2012, a finales de este año y en el futuro, es la propia especie humana”, por lo tanto sino tratamos de revertir esos problemas, entonces si tendremos dias de oscuridad para el planeta Tierra.

"Hay personas que se consolarían hasta del fin del mundo, con tal de que ellas lo hubiesen anunciado". Christian Friedrich Hebbel

"End of transmission". 

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viernes, 14 de diciembre de 2012

IMPACTO EN LA LUNA


No es ninguna predicción Maya, ni argumento catastrófico de ciencia ficción hecho realidad, pero que va a haber un impacto en la Luna lo dicen nuestros científicos y no videntes de ocasión.
A fin de año pasado publiqué que la NASA estaba muy ocupada poniendo en órbita lunar dos sondas gemelas, cumplido su ciclo de trabajo, llego el momento de la despedida. 
La misión Gravity Recovery and Interior Laboratory (GRAIL), se estrellará contra una montaña cerca del polo norte de la Luna el próximo lunes 17. Las sondas han conseguido generar el mapa gravitatorio de mayor resolución obtenido hasta ahora de nuestro satélite natural, pero su órbita baja y el bajo nivel de combustible imposibilitan que sigan realizando más operaciones científicas, según ha informado la agencia espacial.
Ebb y Flow, como fueron denominadas las dos sondas, se colocaron en sus órbitas entre el 31 de diciembre de 2011 y el 1 de enero de 2012, y pronto iniciaron su labor de retratar la estructura interior y la composición de la Luna. Con estos datos fueron capaces de elaborar el mejor mapa gravitatorio de nuestro satélite, que ha revelado un gran número de características del paisaje lunar nunca antes vistas con detalle. Entre ellas, la morfología del terreno volcánico, las cuencas, los picos centrales de los cráteres y muchos nuevos cráteres de impacto de todos los tamaños y forma perfectamente circular. Además, los datos demuestran que el campo gravitatorio de la Luna no se parece al de la Tierra ni a al de ningún otro planeta rocoso de nuestro sistema. El mapa proporcionará una mejor comprensión de cómo nuestro mundo y otros planetas rocosos se formaron y evolucionaron.


Ahora, las sondas se preparan para su descenso controlado y el impacto en una montaña cerca del polo norte de la Luna. «Va a ser difícil decir adiós», afirma la investigadora principal de GRAIL, Maria Zuber, en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (Cambridge). «Nuestros pequeños gemelos robóticos -tienen el tamaño de una lavadora- han hecho avanzar la ciencia planetaria de manera importante con sus contribuciones».
Durante su primera misión, de marzo a mayo, las sondas recogieron datos en órbita en una altitud promedio de 55 kilómetros. Su altura se redujo a 23 kilómetros en la segunda parte de su misión, que comenzó 30 de agosto, y en ocasiones se colocaron a tan solo unos pocos kilómetros de los puntos más altos de la Luna.
La montaña donde las dos naves impactarán se encuentra cerca de un cráter llamado Goldschmidt. 
La primera sonda en llegar a la Luna, Ebb, también será la primera en empotrarse contra ella. Flow le seguirá unos 20 segundos más tarde. Ambas golpearán la superficie a 1,7 kilómetros por segundo. Por desgracia, no habrá imágenes del momento del impacto, porque la región estará en sombra en ese momento.
Ebb y Flow llevarán a cabo un experimento final antes de que termine su misión. Encenderán sus motores principales hasta que sus tanques de combustible estén vacíos para determinar con precisión la cantidad de combustible que queda en ellos. Esto ayudará a ingenieros de la NASA a validar modelos computacionales de consumo de combustible para mejorar las predicciones de las necesidades de misiones futuras.
«54 minutos antes del impacto haremos una última observación, encendiendo los motores para determinar con exactitud cuánto combustible queda en los tanques», afirma David Lehman, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA. Ese encendido durará menos de nueve minutos. Tras ello, las gemelas se dirigirán a la cima de la montaña lunar y acabarán su misión, y en ese momento se abrirá una puerta al conocimiento futuro.

"El mundo está lleno de personas quienes desde su infancia jamás han entrado por una puerta abierta con la mente abierta". E. B. White

"End of transmission"


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miércoles, 5 de diciembre de 2012

AUTOPISTA A LAS ESTRELLAS


El Jet Propulsion Laboratory (JPL) ha indicado que la zona en la que ha penetrado el Voyager 1 es como una "autopista magnética" para las partículas cargadas, debido a que las líneas del campo magnético del Sol están conectadas con las líneas del campo magnético interestelar.
La conexión en cuestión permite que las partículas cargadas con baja energía que se originan dentro de nuestra heliósfera salgan al espacio interestelar, y que las partículas con alta energía del espacio interestelar entren en nuestro Sistema Solar.
"Aunque la Voyager-1 se encuentra todavía en el ambiente del Sol, ahora se puede ver también el ambiente del exterior, pues las partículas entran y salen de esta autopista magnética" ha explicado el científico principal del proyecto, Edward Stone. El experto, ha señalado que la nave abandonará el Sistema Solar "en un par de meses" o "en un par de años". 


Anteriormente, la NASA calificó el viaje de la Voyager 1 más allá del Sistema Solar como "el logro más importante en la exploración espacial", ya que cuando salga fuera, los científicos podrán ver el umbral de una nueva era de estudios interestelares.
La Voyager-1 es una de las misiones más exitosas de la NASA. La sonda y su hermana gemela, la Voyager-2, fueron lanzadas en 1977 con el objetivo de explorar los planetas Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Una vez cumplida esta tarea en 1989, los ingenios pusieron rumbo más allá del Sistema Solar, en dirección al centro de la Vía Láctea. La vida útil de las sondas concluye en 2025.
El nombre de "autopista magnética" responde al hecho de que allí, a 18.500 millones de km. de la Tierra, las líneas del campo magnético del Sol se conectan con las que proceden de otras estrellas. Y es precisamente esa "conexión" la que permite a las partículas solares de la heliosfera (la "burbuja" de partículas cargadas que emite el Sol en todas direcciones y que envuelve todo el Sistema Solar) abandonar definitivamente nuestro sistema planetario.
De hecho, justo antes de entrar en esta región extrema, las partículas rebotan en todas direcciones siguiendo las líneas del campo magnético del propio Sol. Unas líneas "internas" que no les permiten abandonar la heliosfera. La nueva región es, pues, el último "obstáculo fronterizo" antes de salir definitivamente de los dominios de nuestra estrella particular.


Estos resultados acaban de ser anunciados en el transcurso de la reunión de la Unión Geofísica Americana (AGU) que se celebra estos días en San Francisco. "Si sólo nos fijáramos en los datos de las partículas -afirma Stamatios Krimigis, investigador principal del instrumento LECP (Low-Energy Charged Particle) podríamos pensar que estamos ya fuera de la heliosfera. De hecho, nuestro instrumento ha visto cómo estas partículas de baja energía toman esta rampa de salida hacia el espacio interestelar".
Sin embargo, continúa el científico, "necesitamos entender lo que los instrumentos nos están diciendo y solo el tiempo podrá confirmar si nuestras interpretaciones sobre esta frontera son correctas. Una cosa sí que es segura: ninguno de nuestros modelos teóricos predice ninguna de las observaciones realizadas por la Voyager durante los últimos diez años, por lo que no tenemos ninguna guía que nos diga lo que podemos esperar".

"Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia". Samuel Johnson
"End of transmission"

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martes, 4 de diciembre de 2012

SIN EVIDENCIA MARCIANA


Después de las declaraciones sacadas de contexto de John Grotzinger, el investigador principal de la misión, la presentación del primer análisis de una muestra de suelo por parte de los instrumentos SAM y CheMin del Curiosity no han encontrado señales de vida en Marte. 
De todas formas a lo que se refería Grotzinger, era que lo que esta haciendo Curiosity en Marte se reflejará más adelante en los libros de historia.
Los resultados fueron presentados en el Congreso de otoño de la American Geophysical Union este Lunes 3 de Diciembre en la ciudad de San Francisco.
Según se puede leer en  NASA Mars Rover Fully Analyzes First Martian Soil Samples lo que ha aparecido en las muestras tomadas en Rocknest, la primera parada de Curiosity en su camino por Marte, han sido lo que parecen ser percloratos y azufre, que por cierto ya habían sido detectados por la Mars Phoenix Lander en 2008.


Además, gracias a la información adicional obtenida mediante al espectrómetro APXS y a la cámara MAHLI del brazo robot, se confirma que el suelo de la zona es muy similar a aquel recorrido por Pathfinder, Spirit y Opportunity, lo que da como para pensar que la superficie de Marte es muy homogénea.
Curiosity también ha encontrado moléculas de agua, lo que tampoco es raro, ya que es relativamente habitual encontrarlas unidas a granos de arena o polvo, aunque sí es cierto que la cantidad es mayor de la esperada.
Es posible que excavando a más profundidad los resultados sean distintos, porque en la superficie la radiación solar y los rayos cósmicos las moléculas orgánicas no tienen ninguna posibilidad de sobrevivir.
En los análisis han aparecido algunas trazas de clorometanos, y aunque está claro que el metano es de origen marciano, no está claro que el carbono de esas moléculas no haya venido de la Tierra, así que por ahora hay que seguir diciendo que Curiosity no ha encontrado moléculas, al menos no todavía.
Se pretende con la misión, que dirige el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, determinar si las condiciones de Marte pudieron haber sido favorables para los microbios cuando el planeta rojo era más cálido y húmedo.

"La evidencia es la más decisiva demostración". Marco Tulio Cicerón

"End of transmission"

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